¿Qué es lo que una mujer espera de un hombre?


El Matrimonio de Gawain y Lady Ragnell

Un día el rey Arturo estaba de cacería en los bosques de Inglewood. El rey iba acompañado de sus hombres pero en un momento se apartó de ellos por seguir a un ciervo. De repente se encontró en un territorio completamente gélido, al grado de que por el frío no podía mover ni una pestaña.

Entonces se apareció un gigante y le dijo:

“Tú le diste mis territorios indebidamente a Gawain, y por esa razón te voy a matar... a menos de que encuentres la respuesta a una simple pregunta:

¿Qué es lo que una mujer quiere de un hombre?

Y le dio como plazo, un año y un día para ello.

Después de eso el rey se volvió a encontrar con sus amigos de cacería, pero ciertamente lo vieron regresar muy apesadumbrado. Nadie se atrevió a preguntarle al rey lo que le pasaba excepto su sobrino Gawain, el directamente implicado.

Arturo le dijo entonces que tenían un año y un día para encontrar la respuesta a una pregunta:

“¿Qué es lo que una mujer quiere de un hombre”?

Entonces Gawain y Arturo decidieron que en ese año cada uno emprendería una noble aventura en pos de la respuesta y que para eso le pedirían a las propias mujeres la respuesta a esta pregunta, y habrían de anotar las respuestas que les dieran en el lapso de un año.

Y así fueron a preguntarle a cada mujer del reino qué era lo que esperaban de un hombre…

(Y ahora, aquí, a los hombres que leen esto, les pido que reflexionen, ¿qué creen que es lo que una mujer más quiere de un hombre? E invito también a las mujeres a que se den un momento para pensar… Si Arturo o Gawain les preguntaran a ustedes, ¿qué responderían?)

Pasó el tiempo pero cuando tuvieron todas las respuestas todavía tenían sus dudas de que hubieran dado con la respuesta que impediría la muerte del rey… Había muchas respuestas y no sabían cuál era LA respuesta que el gigante esperaba. De todos modos, y para cumplir con su palabra de caballero, Arturo fue al encuentro del extraño personaje en los bosques de Inglewood.

Estaba en camino cuando de repente se topó con una mujer, particularmente fea. Estaba jorobada, hedionda, chimuela, tenía una verruga en la cara y de esa verruga le salía un tridente de pelos apestosos, su cabello apelmazado, un aliento matador…

La mujer detuvo al rey Arturo y le dijo:

“Yo tengo lo que estás buscando”.

“¿De veras?”, respondió Arturo

“Si”, dijo la bruja

“¿Y me la darías?,

“Sí” replicó ella, “pero siempre y cuando, a cambio de eso, yo me case con tu sobrino Gawain”

Entonces Arturo le dijo que él no podía hablar por Gawain pero que iría a preguntarle personalmente.

Arturo volvió con Gawain y le dijo:

“¿Estarías dispuesto a casarte con la bruja Ragnell?, dice que tiene la respuesta.”

(Una vez más les pregunto, nobles caballeros… ¿qué hubieran respondido ustedes? … Recuerden que la vida del rey está en peligro por haberles dado a ustedes esos territorios… ¿qué responderían? )

Gawain no dudo ni un instante:

“Por supuesto, tío, me casaría hasta con el diablo con tal de salvar tu vida”.

Arturo regresó con Lady Ragnell y le dijo:

“Gawain está dispuesto a casarse, pero primero probaremos algunas de las respuestas que ya tenemos y si una de las respuestas recolectadas es la correcta y no se tiene que llegar al extremo de utilizar la tuya, entonces no se casará contigo”

La bruja estuvo de acuerdo, y entonces dio la respuesta:

“Lo que una mujer más quiere de un hombre es…. (pero sólo se lo dijo al oído al rey Arturo)”

Arturo fue entonces a encontrarse con el gigante del bosque de Inglewood y empezó a darle todas las respuestas que había recolectado con diversas mujeres del reino: sinceridad, caballerosidad, amor, fidelidad, etc…

Pero ninguna de ellas fue aceptada. El gigante se disponía a matarlo…

Entonces Arturo se jugó la última carta diciendo:

“Esta viene de la Bruja Ragnell”.

El gigante se enfureció y dijo en tono áspero:

“Mi hermanita…”.

Y cuando Arturo dio la respuesta, salvó su vida.

El que no se había salvado de cumplir su compromiso, en cambio, era Gawain, quien tuvo que casarse con la bruja.

Y todos en Camelot estaban curiosos por la boda entre Lady Ragnell y el noble Gawain.

Por cierto que Ragnell pidió que la boda fuera pública y que todo el mundo asistiera a ella.

El banquete fue un desastre… la mujer no sólo masticaba con la boca abierta, sino que literalmente tragaba los alimentos, sin modales ni educación, además eructó en la mesa, se echaba pedos, reía estrepitosamente… y claro, todos compadecieron a Gawain.

Cuando todo terminó Gawain tuvo que cumplir a cabalidad con su palabra… esa noche tenía que… cumplir, sí o sí. Imagínense a ella, con esa boquita que olía a ajo, cebolla y especies, chimuela.

No obstante, Gawain se comportó como todo un caballero en esas circunstancias, y la besó.

De repente ella se convirtió en la mujer más hermosa del mundo. Gawain se quedó sin habla…

Cuando recuperó el aliento, ella le dijo:

“Puedo ser esta mujer que ves ahora contigo, en las noches, y la bruja Ragnell de día para la corte; o puedo ser bella en el día a los ojos de los demás y una bruja contigo en la noche… ¿Qué prefieres?”

Gawain se quedó pensando… ¿de día o de noche…?

(¿Qué decidirían ustedes, nobles señores?... ¿Qué piensan ustedes, gentiles damas…? )

Gawain dijo:

Yo no puedo decidir sobre eso, señora, la elección es vuestra

Entonces ella dijo:

“Como me has garantizado la soberanía sobre mis asuntos, y sobre mis asuntos he de decidir yo, entonces decido que voy a ser bella en el día para la corte y en las noches, Gawain, también lo seré para ti”.

¿Pero a todo esto?, ¿Cómo es posible que una mujer tan hermosa estuviera detrás de este disfraz?

A lo cual ella dijo:

"Es que sobre mí pesaba un geis – un encantamiento – pero sólo podía romperse el hechizo cuando el mejor y más noble caballero del mundo me besara".

La nobleza del ser humano se muestra en su integridad y congruencia, cuando una persona, hombre o mujer, entiende que sólo podemos amar, realmente amar, cuando aceptamos al otro en su totalidad y no necesitamos que el otro sea o haga nada diferente a lo que es o hace a fin de que nosotros nos sintamos bien…

Cuando comprendemos que sólo en la libertad y el respeto se puede uno relacionar en profundidad…

Cuando comprendemos que el deseo de cambiar o controlar al otro sólo genera sufrimiento…

Cuando damos el espacio para que el otro se exprese en plenitud…

Entonces y sólo entonces, todas las Lady Ragnells, incluyendo la nuestra interna, elegirá ser la más bella, porque será el reflejo un alma que muestra todo su potencial en armonía y aceptación.

#Relaciones #Soberanía #Congruencia

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Mónica del Valle

PsicoNutrición-México

Nourishing Psychology

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